
Estaba en mi cuarto alistandome para las clases de baile, cuando de pronto sonó el celular, era un sms tuyo, simplemente no me lo esperaba. Hace mucho que no me ponía tan nerviosa, no entendía porqué, extrañaba esa sensación.
Quedamos en encontrarnos en nuestro lugar favorito, donde pasabamos la mayor parte del tiempo cuando eramos niños.
Al llegar vi que estabas esperandome con un gesto algo impaciente.
Empezamos a conversar, hace mucho que no lo hacíamos y fue como si el tiempo no hubiera pasado. Recordamos anécdotas, bromeamos, nos actualizamos acerca de la vida del otro.
De regreso a mi casa, recordé quien eras, tu forma de ser. Somos tan distintos, pero nos llevamos bastante bien, eres de las pocas personas a las que les tengo confianza. Sé que tenemos ideas diferentes, a veces pienso que estas demente y tú piensas que soy muy cuerda, sin embargo, creo que eso nos complementa.
Siempre me hiciste reir cuando sabías que estaba apunto de llorar, me abrazabas cada vez que te lo pedía con la mirada, contigo me atreví a hacer cosas que jamás imaginé que haría, tu me enseñaste a arriesgar más, a probar cosas distintas, en ese momento yo no lo entendía pero ahora te doy gracias.
Gracias por ser como eres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario