
Si de algo estoy segura es de que no me gustan las dinámicas que hacemos en la clase de tutoría, a muchas de ellas no les encuentro el sentido, algunas me parecen un poco absurdas. Supongo que deben servir para algo, espero algún día entenderlo.
La última clase que tuvimos, se trataba hablar bien o mal de los que estabamos presentes, mejor dicho, felicitar las buenas acciones y corregir los errores, la verdad a mi no me pareció correcto, pienso que si varias personas te dicen las cosas que menos les gusta de tu personalidad, te hace sentir mal, no? Considerando que no todos te lo dicen de la forma más adecuada, sino de lo contrario, atacandote.
Una vez más no encontraba el objetivo de todo esto. Empezó como un espacio donde podiamos decir lo que pensabamos de los demás, pero terminó como un espacio de confesiones, de pedir disculpas y de agradecer.
Supuestamente esta dinámica no se trataba de hacernos sentir mal, pero así pasó. No me atreví a hablar, sabía que si lo hacía iba a llorar y cuando empiezo nadie me para, así que traté de contenerme lo más que pude, a pesar que a la mayoría se nos hizo casi imposible derramar unas lágrimas, se podía sentir la sinceridad de cada una de las personas valientes que hablaron en ese momento, la verdad los admiro mucho a todos ellos.
Mientras escuchaba lo que cada uno tenía que decir, me puse a pensar en muchas cosas, pude entender porque cada uno se comportaba como lo hacía.Aunque los vea siempre con una sonrisa en el rostro, hay algo que les ocurre y eso no les permite ser tan felices como se les ve.
Entendí que no era la única a la que le pasaban ese tipo de cosas, me pude identificar mucho con ellos, también me di cuenta que en realidad no los conozco tanto y ahora pienso que cada uno de ellos son grandes personas, aún más grandes de lo que ellos piensan.
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